Mercedes Guadalupe

De mar a mar

“Hace 15 años me casé con Marco Antonio en Puerto Libertad, Sonora. Nuestra vida fue trabajar en el mar, él trabajaba las redes. Nos levantábamos a las 2 de la mañana, él para alistarse y yo hacerle el “lonch”; después yo me levantaba para irme a trabajar a la orilla de la playa, a limpiar pescado con mi mamá, ella me enseñó, nos íbamos a las 10 de la mañana hasta las 7 u 8 de la noche, eso era del diario mientras las mareas estaban buenas para sacar para comer, pero llegó el momento en que el pescado fue escaseando y la vida fue cambiando, fue preocupante la vida del pescador allá. De ahí decidimos venirnos a Bahía, aquí la vida si nos cambió. Al principio no fue fácil porque él no sabía bucear, tuvo que aprender, yo le ayudé, me puse a trabajar en hoteles de aquí. De ahí fuimos avanzando en hacer nuestra casita, primero fue de madera, al tiempo de block; así, él se fue haciendo de equipo, nos fuimos haciendo de nuestras cosas, ya ahora tenemos nuestros hijos, él sus herramientas de trabajo, sus pangas como la de comercio turístico. Y pues aquí estamos, dándole gracias a Dios, a las personas que nos han apoyado y sobre todo agradecidos con el mar tan abundante de aquí de Bahía de Los Ángeles.”

Mercedes Guadalupe Silva R / Bahía de los Ángeles